Visitas:

martes, 4 de octubre de 2016

EL FUTURO DE UN GRUMETILLO.

Yo no sé si a los veinte te veré con pantalones de cuero y con guerrera
o escribiendo poesías de amor con flores en el pelo, detrás de una tetera.

No sé si a los treinta te veré tirado en el sofá apurando las colillas
o intentando mantener tu juventud con pantalón de deporte y zapatillas.

No sé si a los cuarenta te veré solo y obsesionado por no perder el flequillo,
o feliz con una hermosa mujer enseñando a vivir a un rubio grumetillo.

No sé si a los cincuenta te veré harto de hacer un trabajo improductivo
o contento con el justo equilibrio entre la profesión y lo caritativo.

No sé si a los sesenta te veré adicto al trabajo y con un descapotable
o adelantando tu jubilación pensando que te queda una vida formidable.

No sé si a los setenta te veré prolongando tu trabajo peripatético
o con diez años detrás disfrutando de nuestro mundo polifacético.

No sé si a los ochenta te veré con la caja de pastillas, cayéndosete la baba,
o paseando feliz por Puertochico con los nietos colgados de la cachaba.

No sé si a los noventa te veré en una silla de ruedas, ido y pellejudo,
o contando de tu juventud las historias del barco del marino patilludo.

Pero yo estoy contento por haber comprendido que, aunque la forma no la sé,
en todos esos años, desde algún sitio más o menos lejano, te veré.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Escribes como los ángeles Alvaro. Esta poesía -que para mi lo es y preciosa- y el Epilogo de tu primer Libro, me han encantado. Le digo a Mario que ayer precisamente cumplió los 60, que no deje de leerla.

Abrazos

corto_maltes dijo...

Gracias. Aunque creo que no merezco tus palabras, me da gusto ver que en la época del wasap y los "jajaja" seguidos de un emoticono sigue habiendo quien aprecia un adjetivo, lo no no se dice sin sólo se sugiere, o lo que se transmite no con palabras sino, entre líneas, con vibraciones. Un abrazo.

corto_maltes dijo...

Postdata: Y claro que es una poesía. Si la lees en el móvil es mejor con la pantalla horizontal, para que no corte los versos antes de tiempo.