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domingo, 18 de septiembre de 2016

Dibufirma de Cala de Medici.

Hola navegantes.

El uno de junio se suponía que empezábamos Ana y yo nuestras vacaciones. El pronóstico nos daba vientos del Oeste de fuerza 7 aderezados con tormentas. Queríamos llegar a Cecina, a 16 millas de Livorno. Pero amaneció lloviendo y así pasó todo el día. Encontramos un viento del Suroeste más que del Oeste, y unas olas de 1,5 metros. Era justo el viento que más teníamos que temer en el Mar de Liguria, el Suroeste o “Libecchio”, que alcanza fuerza 5 a 8 con facilidad y provoca mares confusos y suele traer nubarrones y chubascos. Nos sentimos teletransportados a uno cualquiera de nuestros temporales en Cantabria. Al final fue una travesía llena de pantocazos de los que te sueltan hasta los empastes. Decidimos acortar la etapa y meternos a refugio en Cala de Medici. Fuimos a visitar Castiglioncello con los Pescanovas, los “surestes” y las botas de goma, pero antes de dejar la marina calló un chubasco de tal intensidad que tuvimos que dejar las bicis por el suelo y refugiarnos en una caseta que había para los contenedores de basuras. ¡Vaya vacaciones en el Mediterráneo!.


Ver entradas del 1 y 2 de junio.