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sábado, 23 de julio de 2016

Renunciando a cosas.

Hola navegantes.

Vemos muchas cosas, pero otras nos las perdemos. Pensábamos dedicar 3 días al Etang de Thau, pero el pronóstico daba NW (otra vez Mistral) de fuerza 4-6, para mañana y pasado. Como no se puede salir con más de fuerza 3, nos íbamos a ver recluidos en Sete hasta el lunes arriesgándonos a no llegar a la cita con el camión en Narbona. Así que salimos hoy con intención de ver uno de los puertos del norte del Etang. Me quedé sin ver buceando los caballitos de mar que aún viven en una cala del Etang, y dos de los tres puertos.

Por si fuera poco amaneció lloviendo, y luego, al pasar los puentes, llovió con furia, como pocas veces he visto llover, y descargando rayos y truenos. Además los franceses son tan listos que los dos primeros puentes los abren a las 9.30 y los tres últimos a las 10.30. Tienes que estar una hora dando vueltas en un espacio cerrado que no tiene previstos amarres. Tuvimos la suerte de encontrar un pantalán privado vacío, y ahí nos quedamos aguantando la tormenta hasta la hora de pasar los últimos puentes. Aún así los terminamos de pasar bajo el aguacero.

Habíamos decidido intentar ver los puertos de Meze y Marseillan. Llegamos a Meze y estaba desierto. Nos dejaron amarrar unas horas sin coste para ver el pueblo, en un amarre típico del Mediterráneo con dos postes en la popa y la proa al muelle. La chica de la oficina de turismo nos desplegó el repertorio de cosas a visitar, que ascendía a tres (dos iglesias y el Ayuntamiento). Creo que la fama de estos pueblos se debe a lo pintoresco de los bares a la orilla del puerto y la degustación de ostras. Si pasas de las ostras y está lloviendo, mal rollo. Nos decepcionó tanto que decidimos no ir a Marseillan, cuyos atractivos son los mismos que los de Meze.

En Meze vimos dos cosas a resaltar. En primer lugar un catamarán que ha prescindido de la vela mayor. El palo está casi en el espejo popa y sólo tiene un génova enorme. Cómodo si es, pero me gustaría ver cómo navega. Y lo otro, el premio mundial de las perlas del pantalán. A ese barco no le habían crecido mejillones sólo bajo la línea de flotación.  ¡También en la cubierta!.

Seguimos navegando entre los cultivos de ostras que han hecho famoso al Etang, que tienen la peculiaridad de cultivarse en cables verticales como los mejillones en Galicia, en vez de por el fondo como en Arcachon.

Por la tarde llegamos al faro de les Onglous, que marca la entrada del canal de Midi en el Etang de Thau. ¡Qué recuerdos de nuestra vuelta a España!.  Este canal si que es bonito, todo rodeado de árboles y sombra, y no como el que acabamos de dejar, el del Rhone a Sete, que se hace bajo canícula. Dejamos a babor una base de la escuela de vela Glenan, justo a la entrada del canal, y empezamos a pasar esclusas y cruzar ríos caudalosos, hasta llegar a Agde donde vamos a dormir en el sitio que veis en la última foto.

Hasta mañana navegantes.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Mi comentario sobre tu "imprudencia" pasando el puente, iba absolutamente "de coña". Sé por Mario, que me lo ha comentado muchas veces, que eres prudente "hasta la exageración" y de ahí que me tomara a broma tu -para ti- increíble hazaña. Ya aprovecho ¿para que demonios existe un faro como el de Onglous en una zona en que todo son canales o ríos?

Te iba a poner un correo personal, pero ya aprovecho también para que los que no han leído Carpe Diem -especialmente los montañeses-, lo hagan, que me ha gustado mucho, mucho, que creía conocer la bahía de Santander, pero que resulta que no, que no la conocía en absoluto hasta ahora. Lo de los niños -¡hasta una cieguecita!-, me ha impresionado profundamente. Y finalmente el Epilogo me parece una obra de arte de la literatura por su sencillez, profundidad y belleza, que vale por todo el libro. Solo me cabe decir, que creo que si te hubieses dedicado solo a escribir, habrías llegado muy lejos.
Un abrazo

corto_maltes dijo...

Gracias por tus palabras, Higinio, que creo que no merezco. Pero me anima mucho escuchar estos comentarios. Aunque te parezca raro, las personas menos cercanas me animan más en la cosas que hago que las de mi propia familia. Parece como si a los que me conocen les pareciera "lo normal" y no mereciera el más mínimo comentario. En fin, yo a seguir con lo mío. Gracias, tío

corto_maltes dijo...

Y respecto al faro de les Onglous, supongo que es para encontrar la entrada al canal de Midi, porque aunque el Etang de Thau parezca un laguito, es mucho mayor, por ejemplo, que la bahía de Santander, y puedes perderte. Un saludo.