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lunes, 25 de julio de 2016

Mañana será nuestro día D.

Si, para saber si Murphy nos ha abandonado o no. Luego os lo explico.

Hoy salimos de Poilhes temprano para seguir en dirección a Narbona. Por la mañana nos detuvimos en Capestang. Tiene un pequeño puerto fluvial donde nos quedamos para un par de horas sin coste. Teníamos que comprar gasolina y, sobre todo, hielos. En el canal de Midi no nos quedamos nunca en las marinas y la nevera no podemos llevarla todo el día tirando de la batería, por eso tenemos que volver al antiguo sistema de los hielos, y llevábamos ya dos días sin hielo. Las marinas del canal se han hecho muchos años después que el propio canal, cuando éste empezó a usarse para el turismo fluvial. Y claro, no tienen los árboles centenarios que tiene el resto del canal. En resumen, que no tienen sombra y terminas pagando por estar en un infierno. Y como la otra ventaja de las marinas, los baños, lo tenemos resuelto con las duchas solares en la bañera, debido al calor que hace, resulta que viajas más cómodo quedándote donde te apetece en la orilla del canal.

Volviendo a Capestang, lo más típico que tiene es una catedral del siglo XIV inacabada. A mi me recordó mucho a los peces luna, que parece que un hachazo les ha quitado trozo de su cuerpo. Pues la catedral de Capestang es igual: tiene una nave muy alta, pero manifiestamente le falta terminar el trazado en cruz de una catedral. La interrupción de la construcción se debió a la epidemia de peste negra que asoló Europa y mató a la tercera parte de su población. La mujer que cuida la iglesia es española y nos enrollamos un buen rato con ella.

Por la tarde hemos llegado a la bifurcación que lleva por un lado a continuar el canal de Midi hacia el norte, y por el otro a enlazar con el canal de la Robine, hacia el sur, que es el que tomamos nosotros para ir a Narbona. Las esclusas han empezado a ser descendentes, un chollo por la suavidad con que se vacían.

Hemos venido a Sallèles d 'Aude, un pueblo que tiene un puente peatonal sobre el canal, de la escuela de Eifel, y una esclusa doble con vaso de expansión. Se llama así a un vaso intermedio que sólo se llena cuando un barco necesita varar para una reparación o pintar la obra viva. Lo podéis ver en la derecha de la tercera foto. En esclusas como está es donde se da la patente a las peniches que se usan de vivienda. Y  en la última foto el canal a la altura de Sallèles, donde vamos a dormir hoy.

¿Y por qué mañana nuestro día D?. Pues porque habíamos quedado con José Luis, el que me rescató el barco de la autopista cuando el maldito accidente con el remolque y luego me lo llevó a Llancá, que nos recogería el barco con su camión en Narbona el 28 o 29 de este mes. Nosotros hemos cumplido pues llegamos a tiempo a pesar de las desgracias. Pues resulta que él ha tenido que pedir un permiso de transporte internacional para poder venir a Francia, y a día de hoy todavía no lo tiene. Mañana va a llamar a la oficina que lo tramita en Madrid y sabremos si lo va a tener a tiempo o no. Como sea que no ya no sabemos qué hacer para volver a casa, porque estamos hartos de estar todo el verano pensando en planes B. Lo decidiremos mañana con la cabeza fría.

Hasta mañana navegantes.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Esa catedral parece Kings Landing de Juego de Tronos xD... Precioso! Ojalá tengais listo el permiso. Un beso. Lucas