Visitas:

viernes, 8 de julio de 2016

El Santo Job y su colega.

Hola navegantes.

En efecto, a esos nos parecemos Daniel y yo con tantas adversidades. Hoy ha sido un día de los que te añaden canas. Nos levantamos a las 6 para intentar resolver lo del motor y no perder la cita con la grúa por la tarde para desarbolar. Amaneció lloviendo. Y nada más echar las bicis al pantalán nos dimos cuenta de que la grande estaba de nuevo pinchada. Total que a las 7 estábamos arreglando un pinchazo, porque necesitábamos las bicis para las gestiones. Y mientras salió un sol de justicia para fastidiar bien los kilómetros que íbamos a hacer.

Nos hemos pasado la mañana recorriendo los astilleros y tiendas de náutica de la zona, los dos puertos cercanos, llamando a cualquier empresa que remotamente tuviera relación con la náutica, y hasta preguntando a personas particulares y otros navegantes, para ver si podían revisar el fueraborda. Para recibir siempre negativas: o no era su marca o tenían mucho trabajo y no lo recogerían hasta dentro de 3 o 4 semanas. He confirmado plenamente mi opinión de que lo prioritario en la navegación crucero es no romper o estropear nada. La parada a que te obliga es infinitamente más larga que lo que ganas por navegar medio o un nudo más deprisa.

Al final encontramos un mecánico de Yanmar que está dispuesto a hacérnoslo a título particular en el fin de semana. Suponemos que nos cobrará en consecuencia, pero a eso se le llama agarrarse a un clavo ardiendo. Ya os contaremos el final del culebrón, pero la única alternativa iba siendo recoger aquí el barco con el camión y dar por terminado el viaje (!!!!!!!!!). Por supuesto la cita para desarbolar la anulamos, por si tenemos que volvernos a España a vela de nuevo por el mar.

Por la tarde hemos hablado con algunos de los navegantes que vienen de recorrer el Ródano y algunos marinos locales para recabar su experiencia con este río poderoso, del que hay poca bibliografía. Y las respuestas son de lo más variado. Para unos hay que elegir el día de remontarlo según el viento (que no sea mistral, que te coge de proa), para otros según las lluvias de los días previos (aumentan mucho la corriente descendente) y para otros según la marea (en el Mediterráneo!). Cuando hay tantas opiniones es que ninguna vale, ya veremos.

Si la parada técnica se complica por lo menos esta marina es comodísima. Por 85 euros a la semana, y ya en temporada alta, tiene las comodidades habituales más una salita con aire acondicionado, cocina, fregadero, microondas, Tele, sofás y juegos. El aire acondicionado se agradece un montón, y ahora comemos y cenamos en ella en vez de en el barco. Además las chicas de la oficina de turismo, María y Mylene, han sido todo amabilidad y nos ayudado aconsejándonos muchas  cosas que nos han evitado viajes innecesarios.

Para terminar, una foto de un intercambiador de libros curioso, con forma toro. Y la última de nuestro siguiente reto, el río Ródano, que aquí mide cerca de 1 km de ancho y baja, en condiciones normales, con una corriente de 1 a 2 nudos que tendremos que remontar con nuestro jodido motorcito. Por no citar los mosquitos.

Hasta mañana navegantes.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Aaaanimo!!! El calor sofocante hace que todo parezca peor. Seguro que lo consigues y luego ni os acordareis. El riesgo de llevar tantos días disfrutando de semejante viaje hace que ya tengáis los ojos llenos y os cueste disfrutar de la aventura que la mayoría de "plasenciers" anhelan.
Mucho peor fue lo del remolque al principio y quedó en nada!!!

Venga, venga, a remontar el Rhone que tengo mucha curiosidad. Además, pronto llegará Ana no?
Un abrazo fuerte

Fernando
Tonic 23"Bambou"

Anónimo dijo...

Animo chicos! Lo peor de la vela está en la mecánica. De la que no solemos tener ni idea por no ser nuestra afición.

Nacho. Savreh

corto_maltes dijo...

Gracias por los ánimos, chicos. Seguro que dentro de una semana esto no será más que un mal recuerdo y dentro de dos se nos habrá olvidado. ¡pero ahora!.

Anónimo dijo...

Me sumo a los ánimos de tus amigos. ¿Que son estos incidentes al lado del "disfrute total" de todo el viaje? Encontrareis quien os revise el motor y... ¡a seguir disfrutando con la navegación fluvial!
Abrazos de Higinio