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miércoles, 6 de julio de 2016

Al borde de un ataque de nervios.

Hola navegantes.

Esta mañana, retenidos en Frioul por el mistral, la  hemos dedicado a dar la patente al fueraborda. En los motores fueraborda dentro de un pozo, como en el Corto Maltés, la cola está siempre sumergida y le crecen más algas que a los que se guardan fuera del agua. Todo correcto hasta que al volver a situarlo en su sitio vemos que no arranca.

Después de intentar todo lo que daba de sí nuestro humilde conocimiento (cambiar la bujía, limpiar el chiclé, comprobar la llegada de la gasolina, la llegada de chispa a la bujía, la conexiones de la bobina,  y probar a arrancar desconectando todo lo innecesario, como el hombre al agua y el alternador para la batería) el motor seguía sin arrancar. En la isla no hay ni mecánico de fuerabordas ni recambios, y conseguimos que un taller náutico echara un vistazo al motor mañana.  Pero había que llevarlo con su depósito incluido  a la otra punta del puerto ya que no se desplazaba al barco a verlo. Eso suponía cargar con unos 40 kg andando durante 2 km.

Y si no daba con la avería, tendríamos que ir a Marsella y entrar en el puerto y hacer todas las maniobras a vela. Y con la posibilidad de perder varios días esperando alguna pieza de recambio.

Pero se ofreció a ayudarnos nuestro vecino de pantalán, Richard Grosmangin, que desde el principio dijo que sería una obstrucción del chiclé interno del carburador. Dicho y hecho, lo desarmamos, la cuba estaba llena de arenilla por  la suciedad de la gasolina, y volvió a arrancar. Otro gran ejemplo de solidaridad marinera, pues otros hubieran pensado que no era problema suyo. Y por si fuera poco nos ha puesto en contacto con un astillero que conoce en Port San Louis para quitar el palo, y ya estamos citados para el viernes por la tarde. ¡que alivio!.

Mañana esperamos que se haya pasado este golpe de mistral y podamos ir a Port San Louis. Si es así dedicaremos la mañana del viernes a preparar el barco para desarbolar, y la tarde a quitar el palo y pasar la esclusa para entrar al río Ródano, por el que navegaremos los siguientes días.

Para terminar os enseño lo que da de sí la imaginación de los publicistas. Hasta mañana navegantes.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Álvaro, no es por nada pero es la primera foto en que apareces con una cara de felicidad...que pa qué. Y no es para menos, despues del "sustito"....ya os veía poniendo las bicis a los costados del CM con unas palas en las ruedas...ja, ja.

Ánimo y adelante!!

Manuel (Santé Publique)

Anónimo dijo...

Bueno, pues para la siguiente ya tienes otra cosa que comprobar... Suerte con el viento. Lucas

corto_maltes dijo...

Gracias chicos pero ya veréis que no quedó resuelto del todo a pesar del optimismo.