Visitas:

jueves, 7 de julio de 2016

Adiós al mar.

Hola navegantes.

Hoy salimos de las  islas Frioul para la última etapa de mar de esta navegación e iniciar la navegación fluvial. Salimos con un viento suave del oeste que fue arreciado a lo largo del día, rolando al SW, y que nos ha permitido una fabulosa navegación a vela bajo un cielo de verano. En total 34 millas en unas 8 horas.

Hemos venido al Port San Louis, el puerto más al este que permite la entrada al canal de Midi. Está en un gran golfo, el Golfo de Fos, formado por los sedimentos del Ródano, como el Delta del Ebro. El Golfo en sí mismo es horrible, rodeado de industrias químicas y chimeneas. Se accede al puerto por un largo canal en el que están los astilleros donde mañana quitaremos el palo. También hay una gran marina seca, o sea, una marina donde invernan los barcos en un aparcamiento como los de los coches. En el mismo puerto una gran esclusa da acceso al río Ródano.

Al llegar al puerto el motor volvió a dar señales de fallar a bajas revoluciones y a veces se calaba. Un motivo de preocupación porque el Ródano tiene una corriente de entre 1,5 y 4 nudos, y no es atractiva la idea de quedarse sin propulsión en medio de un río. Hemos buscado un mecánico disponible y ninguno trabaja con Selva, y son tan señoritos que no quieren revisar uno que no sea de su marca. Y el que sí nos lo revisaría no podría hacerlo hasta agosto. Total, que Daniel y yo, agotados después de 8 horas de navegación, hemos vuelto a desarmar, revisar, limpiar y armar la cubeta del carburador, los chiclés y la bujía, me temo que sin haber mejorado nada. Hoy no estamos ya en condiciones de tomar decisiones, lo pensaremos mañana con la cabeza más fría.

En la explanada del puerto han instalado unas carpas de comidas y bebidas y unas mesas, con una pantalla gigante seguir el partido Francia-Alemania. El bullicio es espectacular. Y como ha ganado Francia no paran de celebrarlo con cohetes y sirenazos.

Hasta mañana navegantes.

No hay comentarios: