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miércoles, 11 de mayo de 2016

Una larga tirada.

Hola navegantes.

Anteayer fue un día triste, encerrados en el barco bajo la lluvia y oyendo silbar la jarcia con furia. Aunque el puerto de Portbou está muy protegido del sureste, que es de donde soplaba ayer el temporal, las olas rebotaban y alguna entraba al puerto y barría los pantalanes, que son de hormigón y fijos al fondo en vez de flotantes. Por ejemplo yo ayer fui a la ducha con paraguas. Da risa contarlo, pero desde debajo del chorro veía mi ropa y el paraguas. Cuando volvía al barco una ola barrió el pantalán y me mojó hasta las rodillas. Aparte del susto, otro inconveniente para poner a secar los zapatos en la cabina.

Ayer por la mañana nos levantamos a las 5:45 para ver el panorama. Mis vacaciones tienen la condena de los madrugones. Aunque había unas olas de 1,5 a 2 metros, no rompían, por lo que nos decidimos a salir. Teníamos que recuperar los dos días perdidos, uno por el transporte a Llancá y otro por el temporal en Portbou.

Por la mañana sólo hubo una brisa asmática de dirección variable que nos obligó a usar el motor además de las velas. Como el barco se movía poco aproveché para algunos bricolajes, como limpiar y guiar el cable de la zona reparada, que quedó lleno de resina y suelto, y conectar los cables eléctricos del palo.

Pero por la tarde, ¡ay por la tarde!. Salió un sureste de fuerza 5 que nos permitió ir sólo a vela a 6 nudos y a rumbo directo hasta Cap d'Adge, nuestro destino más optimista cuando salimos, donde llegamos a las 20.30. Habían sido 55 millas en 13 horas. Lo malo es que las 3 últimas horas volvieron a ser bajo la lluvia, con con un viento de fuerza 5 y rachas de 6 y un maretón de olas que barrían la cubierta. Una entró en la cabina, mojó la radio y el plóter y a Mario, que iba a la barra, le dejó hecho un eccehomo.

Cap d'Adge es una Marina curiosa, construida en un mar interior, con varias islas, todas las cuales se usan como atraques. A su entrada hay una isla preciosa con un castillo construido en las rocas. Desde lejos parece un barco entrando a puerto. Como había muchos atraques vacíos nos situamos detrás de un velero enorme que hacía de cortavientos y rompeolas a  6 u 8 pequeños que nos refugiábamos detrás.

Hoy seguiremos hacia el Este, y la falta de tiempo nos impedirá entrar en Sete. Lo siento por Mario, yo podré conocerlo a la vuelta.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Gracias Alvaro por tanta información que esperábamos ansiosos- En resumen ¿Cómo vais de tiempo respecto a lo previsto? ¡Que siga el buen viento!

Abrazos

Higinio

corto_maltes dijo...

Pues íbamos bien hasta hoy, que un aviso de temporal nos ha hecho acortar la etapa. Lo contaré luego.