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viernes, 15 de abril de 2016

Barcos torcidos.

Pues sí, algunos barcos se ven torcidos en su atraque. Llaman la atención porque el palo no guarda la verticalidad como sus vecinos de atraque.


Se puede deber a varias causas, algunas graves:

  • Haber recibido un golpe en la quilla que la ha torcido.
  • Haberse infiltrado agua entre el casco y el contramolde por un lado, haciendo que pese más de ese lado.
  • Tener el mástil desequilibrado e inclinado hacia un lado.
Y otras leves:
  • Desigualdad en el reparto de los pesos a bordo (fueraborda a un lado, depósitos de agua o de gasolina, baterías, etc). Es la causa más frecuente y se nota más en barcos pequeños.
  • Estar mal amarrado (amarras tirantes). Es típico haber amarrado el barco tenso con los tripulantes al mismo lado, normalmente el del pantalán. Al bajarse el barco flota más, las amarras se tensan aún más y le sumergen de un lado.
  • Haber tocado fondo al bajar la marea. En casos extremos como los que os enseñé hace unos días es evidente, pero en casos en que sólo se apoya un poco puede pasar desapercibido.
  • En zonas de mareas y corrientes fuertes, estar afectando la corriente a la orza empujándola de lado.
Las causas leves son fáciles de diagnosticar. Pero si no obedece a eso y hay que descartar las graves, la cosa se pone difícil.

2 comentarios:

Higinio Soler dijo...

Alvaro, eres capaz de sacar noticias "náuticas" c comentarios interesantes o por lo menos curiosas de donde no los hay. ¿A quien se le hubiera ocurrido lo de los barcos "torcidos"? Si tu estuvieras de cronista en un pais cualquiera, te imagino no parando.

Higinio

corto_maltes dijo...

Confieso que me llamó la atención porque mi propio barco, el Corto Maltés, cae a estribor. Al principio me preocupaba, aunque lo atribuí al reparto de pesos ya que los elementos más pesados (el motor fueraborda, las baterías, los depósitos de gasolina y los mamparos del baño) están a estribor. Acabé de tranquilizarme al ver que todos los Tonic 23 caían un poquito a estribor, incluso alguno que le había cambiado de sitio el fueraborda.

Es un detalle tonto que no afecta paa nada a la navegación, pues en cuanto suben personas a bordo y empiezas a coger el viento las fuerzas que intervienen pueden muchísimo más que ese pequeño balance de pesos a la hora de macar el asiento del barco sobre el agua.