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lunes, 29 de febrero de 2016

La navegación del Corto Maltés, verano 2016.

Nuestro destino es el Archipiélago Toscano, entre Italia y Córcega. Llevaremos el barco por carretera hasta Llançá, en Girona. De ahí costeando hasta Italia y el Archipélago Toscano, y vuelta a Santander por el Canal de Midi. En total unas 2.000 millas náuticas. Salida en mayo.


domingo, 28 de febrero de 2016

Habrá libro de la navegación a Bretaña.


Pues sí, la editorial ExLibric ha vuelto a recoger el guante y asume el reto de publicarlo. El libro relata las anécdotas, incidentes, rutas, meteorología, etc, de nuestra navegación a Bretaña en el verano del 2015 en el Corto Maltés, que pudísteis seguir en el blog, así como nuestras propias reflexiones y conclusiones sobre la navegación de altura en un pequeño velero. Su título: "Santander-Bretaña-Santander en el Corto Maltés (un velero de seis metros)".

Este es el índice:

Prólogo.
1    La preparación del barco.
2    La conocida costa de Cantabria y la ría de Bilbao.
3    El resto de la costa vasca hasta Hondarribia.
4    El purgatorio de la costa de Las Landas.
5    La enorme bahía de Arcachon. La Isla de los Pájaros.
6    El Cap Ferret y el Banc d’Arguin.
7    Los puertecitos del río Eyre.
8    Otra etapa larguísima.
9    De Royan hasta la Isla de Ré.
10    Hasta la Isla de Yeu.
11    Hasta la Isla de Noirmoutier.
12    Por fin llegamos a nuestro destino, el Golfo de Morbihan.
13    Primer contacto con las corrientes del golfo y escala en Vannes.
14    Explorando las islas del Golfo de Morbihan.
15    Islas, islas y más islas.
16    La últimas islas y el Río Auray.
17    Bono, la tumba de Moitessier, y la salida del golfo.
18    La megaesclusa del Río Vilaine y el primer puerto fluvial.
19    Hasta el final del Río Vilaine
20    Retenidos por el temporal y de vuelta al mar
21    Remontando el Río Loire
22    Visitando los alrededores de Nantes, y despedidas
23    El descenso del Loire y la maldita temporada alta
24    Hasta Les Sables d'Olonne
25    De vuelta en Santander
26    Resumen, conclusiones y balance personal
Anexo 1    Escalas y millas recorridas.
Anexo 2    Transcripción de las dibucartas.
Anexo 3    Pequeño diccionario de términos náuticos utilizados en el libro.

Probablemente estará disponible en verano.Espero que os guste.

sábado, 27 de febrero de 2016

jueves, 25 de febrero de 2016

Cambiando la funda de los obenques.

Pues eso, son unos envoltorios de plástico en torno al cable de los obenques, que sujetan el palo. Su función es evitar cortarse los dedos si en un traspiés te caes al agua e intentas, de forma refleja, evitar la caida agarrándorte al obenque. Todo el peso de tu cuerpo, escurriendo a través de los dedos flexionados sobre ese alambre bajo tensión, hace el efecto de una sierra de pelo, y han ocurrido hasta amputaciones. Una medida de seguridad baratísima (3 € cada funda) y yo diría que imprescindible. No dificultan la inspección periódica de los obenques porque se pueden subir y bajar a voluntad. Pero con el tiempo van desgastándose y al cabo de unos años su deterioro hace dudoso que cumplan su función. En el Corto Maltés los hemos renovado de cara a las navegaciones estivales:


Dibufirma del velero MAESTRAT.

miércoles, 24 de febrero de 2016

Barcos raros 45.

El que no tiene un velero es porque no quiere....


martes, 23 de febrero de 2016

Un toldo contra el sol.

En Bretaña consideran al sol como la mejor divinidad del marino, pero en el Mediterráneo es nuestro peor enemigo. Va a ser curioso cambiar el chip, pero los que conocen aquello ya me han advertido que no se me ocurra ir sin un toldo, porque si no no haces vida en los fondeos. Ana y yo hemos hecho uno con una vela vieja del Amazona, y además así en los fondeos nos acordaremos de nuestro amigo Mario.

Hemos recortado un trozo rectangular, lo más ancho posible pero que no tapase el panel solar, para no dejar de cargar la batería:


Va apoyado en la botavara y sujeto al guardamancebos con pulpos:


Para cuando el sol esté bajo e interese tener el toldo más a popa, prolongaremos la botavara con el bichero:


(aunque en los barcos pequeños también tienes el recurso de cambiar el sitio de anclaje del fondeo, por ejemplo llevarlo a una cornamusa de popa y quedar fondeado por la popa en vez de por la proa).

En la siguiente, un detalle del refuerzo de las costuras para que no se desgarre el tejido de la vela:




Y al recogerlo todo ello cabe en una bolsa de zapatillas:


Ya veremos si funciona y si aguanta, aunque cuando haya viento no pienso ponerlo.

Barcos raros 44.

Sin comentarios:


lunes, 22 de febrero de 2016

Bueno, ya me saqué el CEVNI.

Es el certificado de haber superado la prueba del Code Européen del Voies de Navigation Interieures (o sea, Código Europeo de las Vías de Navegación Interiores). Habilita para la navegación por los ríos y canales de toda Europa y es complementario del título que se posea para el mar.


Hay que estudiarse un libro en inglés y luego pasar un examen tipo test. Tiene dos partes, una de señales y una de normativas. La de señales consiste en 15 preguntas a responder en 6 minutos, y la de normativas en 15 preguntas a responder en 9 minutos (su redacción es más complicada, por eso dan más tiempo). Cada parte se aprueba al responder bien 11 de las 15 preguntas. Si alguien va a hacerlo le recomiendo una buena conexión a Internet, pues tarda unos segundos en cargar cada pregunta sucesiva, pero el cronómetro no para de avanzar.

Las respuestas no son intuitivas y a veces son contradictorias o diferentes de lo que significa una señal en el mar. Por ejemplo esta señal que es para pasar bajo el vano de un puente:


Contra toda lógica, un rombo significa tráfico en los dos sentidos y dos rombos tráfico en un solo sentido. Las marcas de estribor de un canal pueden ser como en el mar (con un cono verde en el tope) pero en algunos paises y canales en vez de verdes son negras:


La segunda luz de tope de un mercante, que en el mar significa que el barco tiene más de 50 metros de eslora, en los canales significa más de 110 metros de eslora:


Como normal general los barcos que van a favor de la corriente del río tienen preferencia sobre los que van contra la corriente. Pero ojo, para entrar a un puerto es al revés.

En el mar tiene preferencia un barco de remos sobre un velero, pues resulta que en los canales es al revés. Y no solo eso, si se llega a un lago o una superficie de navegación amplia vuelven a aplicarse las normas del mar abierto, y entonces las preferencias vuelven a ser las del mar.

O sea, un pequeño berenjenal pero que hay que aprenderse. Yo iré más tranquilo este verano por el Canal de Midi si nos paran las autoridades o si hay algun percance, a efectos del seguro.

domingo, 21 de febrero de 2016

viernes, 19 de febrero de 2016

Barcos raros 42.

Este se ha hecho la propulsión de la piragua inflable con dos taladros eléctricos:



jueves, 18 de febrero de 2016

Dibufirma del velero NAVIDAD.

Un amigo me ha pedido la dibufirma de su velero, que se llama NAVIDAD. Como con ese nombre nos puede servir a todos, con su permiso la pongo aquí para que podáis usar la dibufirma en la ocasión adecuada. Yo la utilizaré para felicitar por wasap a finales de año.


miércoles, 17 de febrero de 2016

martes, 16 de febrero de 2016

Recordatorio.






Como muestra vale un botón. Aquí os pongo un poema titulado "El viaje de Lucas", que escribí cuando, como muchos jóvenes, se vió obligado a emigrar:



En la presentación en La Vorágine os enseñaré cómo el collage de la imagen siguiente tiene escrito exactamente lo mismo. Es su dibupoema:




lunes, 15 de febrero de 2016

Reportaje en la Revista del Colegio de Odontólogos.

Es sobre nuestra actividad de vela solidaria:

Podéis leerlo entero en:

https://www.dropbox.com/s/vk4ltgyu1ypmp5c/P%C3%A1ginas%20en%20primera%20persona.%20Aledo.pdf?dl=0


Barcos raros 41.

Este niño se ha hecho un barquito con la tapa del fueraborda:




domingo, 14 de febrero de 2016

¡Madre mía, yo estaba allí!


Es la entrada a Les Sables d'Olonne, en Bretaña. Claro que la foto está tomada en uno de los recientes temporales que han barrido Bretaña. Cuando yo pasé este verano con el Corto Maltés a menos de 100 metros de ese faro en realidad estaba así:


¡No quiero ni pensar que me hubiera agarrado uno de esos temporales y hubiera acabado el barco encima del espigón!. Ahora entenderéis por qué nos obsesiona tanto la meteorología cuando salimos a navegar.

sábado, 13 de febrero de 2016

"Le tour de la péninsule ibérique sur un voilier de six mètres : l’aventure du Corto Maltese" va tomando forma.


Hace un tiempo os conté que la editorial francesa La Décovrance había  adquirido los derechos para la traducción y venta en Francia del libro "La vuelta a España del Corto Maltés", creyendo que tendría interés para los navegantes franceses.

Los primeros contactos fueron en abril de 2015, ¡las cosas de palacio van despacio!. Pero el proyecto se está por fin concretando. Ya me han enviado para corregir hasta el capítulo 10, o sea, la tercera parte del libro. Es sorprendente ver escrito en otro idioma lo que yo redacté en castellano, como un desdoblamiento de la personalidad... difícil de explicar. En cualquier caso el proyecto va viento en popa, y el compromiso es publicarlo y comercializarlo antes del mes de mayo. A ver si se cumple.


Por otra parte he terminado un  nuevo libro de navegación, contando nuestras aventuras en Bretaña del verano pasado. Se titula "Santander-Bretaña-Santander en el Corto Maltés, un velero de 6 metros" y estoy a la espera de una decisión definitiva de la editorial acerca de su publicación. Cuando la haya os lo contaré.

viernes, 12 de febrero de 2016

Curioso transporte de barco por carretera.


Unos aficionados están intentando transportar un barco por carretera así:



Es en Argentina, por la Nacional E40, una carretera muy recta que asciende hacia el Norte por la zona menos poblada al Sur del pais. Le han fabricado un carro de tres ruedas, dos delante y una detrás, ésta unida al timón. Reconocen que llegaran hasta donde les pare la policía, suponen que al alcanzar zonas más habitadas. Si estuviera permitido en España me ahorraría bastante en el transporte del Corto Maltés en camión al Mediterráneo...

Podéis ver el video en:

https://vimeo.com/89231356

Incluso se ve a un camión adelantando al "transporte". Gente curiosa.

jueves, 11 de febrero de 2016

miércoles, 10 de febrero de 2016

Reforzando el anclaje de los obenques.

El invierno se aprovecha para ir resolviendo los bricolajes pendientes en el barco. Como este verano vamos a desarbolar el Corto Maltés dos veces (una para el camión, y otra para el Canal de Midi) le ha llegado el turno a los anclajes de los obenques.

El Tonic 23 tiene mal diseñada la fijación de los obenques, reconocida en todas las revistas náuticas que han analizado el barco. En lugar de anclarse en la cuaderna que coincide con su entrada en el casco, están anclados con un simple herraje y dos tornillos pasantes que atraviesan la fibra de la cubierta. Los esfuerzos que aguantan los obenques, que son los cables que evitan que el palo se caiga de lado,  generan una tracción hacia arriba aplicada en la pequeña superficie de dos arandelas, que en algunos casos pueden deslaminar la cubierta o agrietarla. Para evitarlo, nada más comprar el barco reforcé la parte interior de la cubierta con chapas de acero inoxidable hechas a la medida, que aumentaron la superficie de tracción repartiendo el esfuerzo:


Ahora, para más seguridad, estoy trasladando parte de esa tensión a la cuaderna. Para ello he sustituido la tuerca por un cáncamo roscado, y un tensor que deriva el esfuerzo a otro cáncamo pasante atornillado en la cuaderna:


Como las tuercas del herraje más a proa están pegadas a la cuaderna, no queda espacio para atornillar un cáncamo y he tenido que hacer una pieza especial soldando una anilla de cadena inoxidable a la tuerca que traía:























Cuando pare de llover y lo instale os contaré si sirvió o no.

14-2-16:  sí que sirvió, y aquí está el resultado final:



lunes, 8 de febrero de 2016

Dibufirma de Lara.

Esta, como la anterior, la de Iván, es para una personita muy especial. Igual todavía no saben ni leer, espero que se la guarden para cuando sepan.



domingo, 7 de febrero de 2016

sábado, 6 de febrero de 2016

viernes, 5 de febrero de 2016

Por si me caigo al agua.

Así es, el principal temor del navegante es caerse al agua y ver alejarse a su barco para siempre. Por eso cuando hace mal tiempo, y siempre por la noche o cuando se navega en solitario, hay que amarrarse con un arnés al barco. Curiosamente  no lo exige la legislación, pero a vela es imprescindible.

 Lo ideal es un amarre corto que te impida salir despedido por la borda,  o sea que en caso de resbalarte o perder el equilibrio te caigas dentro del barco. Pero eso sólo es posible cuando estás en la bañera. Para cualquier maniobra que te obligue a salir de ella (típicamente, maniobras en la proa) hay que enganchar el arnés a la línea de vida, que es una cinta que corre por todo lo largo del barco para poder llegar hasta la proa amarrado:


 Se hace con cinta y no con cabo para que no ruede bajo tus pies al pisarla. Pero eso sí, si resbalas estando fuera de la bañera te caes al agua seguro, y lo único que ganas con el arnés es que el barco no te deje abandonado. Pero a cambio peligras por otras cosas. Te ves arrastrado a gran velocidad por el agua y el punto de tiro del arnés (a la altura del pecho) puede doblarte y lesionarte la columna. Y además es dificilísimo subir a bordo por el costado resbaladizo del barco y con el peso de la ropa mojada. Por eso lo ideal es diseñar el recorrido de la línea de vida para que al caerte te deslices hasta la popa, que es donde está la escalera.

Y aunque llegues a la popa no has ganado la apuesta. Si el barco tiene fueraborda y está en marcha, te ves flotando pegado a la hélice, que puede lesionarte. Las olas hacen subir y bajar la popa y puede caerte el barco en la cabeza. Y a lo que voy hoy, tienes que conseguir bajar la escalera desde el agua, pues normalmente la llevamos amarrada por arriba para soltarla desde la bañera.

Aunque todo lo anterior lo tenía resuelto, no así el último punto, soltar la escalera desde el agua. No lo había dado importancia pues no suelo navegar solo, y siempre esperas que la suelte tu compañero. Pero para más seguridad he cambiado el sistema de amarre. Por un lado he trasladado el gancho a uno de los peldaños inferiores, para alcanzarlo desde el agua, y además he cambiado el gancho cerrado, que necesita las dos manos, por un sistema de ojal que se puede soltar con una sola (a la izquierda el nuevo, de ojal, y a la derecha el antiguo, de gancho):




 Espero no necesitarlo nunca, pero al menos me quedo más tranquilo de tenerlo todo conforme a la teoría.

jueves, 4 de febrero de 2016

¡120.000 visitas!

Marzo de 2012: sin ninguna experiencia nacía este blog para poner en común lo que parecía un sueño imposible de alcanzar, dar la vuelta completa a España navegando en un velero de serie de menos de 7 metros de eslora, con dos personas a bordo que no éramos profesionales de la regata, y sin esponsorización de ningún tipo. Poco a poco fueron cayendo las etapas: Portugal, el Estrecho, el Mediterráneo, y en dos meses llegábamos a Francia. La atravesábamos de un mar a otro (del Mediterráneo al Atlántico) por el Canal de Midi, ese regato que cubre un metro y medio, salvando 174 esclusas. Volvíamos a Santander por el Este después de haber salido tres meses antes hacia el Oeste, con una experiencia inolvidable en nuestra estela y sorprendiendo a muchos por haberlo logrado.

Para no perder el contacto mantuvimos el blog abierto, sirviendo para mantener vivo el recuerdo con las fotografías de aquel viaje, que complementaron el libro que lo contaba todo. Fueron llegando otras flores al mismo ramillete, las anécdotas con nuestros grumetillos de vela solidaria, las dibucartas, otros libros, otros viajes, en fin, las menudencias de una vida que va pasando sin alharacas. Gracias por estar ahí.