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miércoles, 12 de agosto de 2015

La guillotina seca, o cuando la vela es sólo un poquito más divertida que el trabajo.

Hola navegantes.

Llamaban "la guillotina seca" al destierro en la Guayana Francesa, porque al parecer era todavía peor que el expeditivo pero rápido sistema de aliviar al cuerpo del inútil peso de la cabeza. Los tres últimos días de navegación, volviendo a España, han sido agotadores. Y además nos cogen, o por lo menos a mi, un poco saturado de barco después de dos meses y medio.

El lunes hicimos la Rochelle a Port Medoc. Como es un puerto de la desembocadura del Garona, uno de los ríos más poderosos de Francia, hay que entrar a favor de la marea. Hora fija de llegada y 56 millas a recorrer, mala receta. Un día agotador que además hicimos a la francesa por el poco viento.

El día siguiente, martes, Port Medoc a Arcachón. Más difícil todavía porque hay que salir del Garona con la marea vaciante y en Arcachón sólo se puede entrar en una pleamar diurna y con olas de menos de 1,5 metros. Como la pleamar era a las 15 horas y teníamos 70 millas que recorrer, nos tuvimos que levantar a las 2 de la mañana y esperar que todo se diera bien por el camino. Además había anunciado un temporalillo de fuerza 6 con rachas de 7 para el día siguiente, y es sabido que si no alcanzas Arcachón en las condiciones adecuadas para entrar, tienes que seguir hasta España, 100 millas más, con lo que nos habría cogido en el mar. Por suerte sí entramos.

Y el día siguiente, miércoles, Arcachon a Hondarribia, 100 millas, teniendo que salir de Arcachón en pleamar como a la entrada. Por suerte pudimos aprovechar la pleamar de la madrugada, que era a las 5 pero ya había luz para salir, lo que nos obligó a volver a madrugar, a las 4, para cogerla y meternos en el cuerpo las 100 millas que había hasta Hondarribia. Y por si fuera poco entramos con un chubasco que nos dejó calados

Como veis, unas tranquilas vacaciones en el mar. A partir de mañana veremos en qué se queda el temporalillo que han ido pronosticando cada vez para un día más tarde, y ya sólo nos queda nuestra conocida costa cantábrica para llegar a casa en algo menos de una semana.

Hasta mañana navegantes.

1 comentario:

Fernando - Andua dijo...

Vaya tute que os habéis metido...