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martes, 18 de agosto de 2015

De vuelta a Santander

Hola navegantes.

Después de unos días retenidos en Hondarribia por el temporal, ayer salimos de vuelta a casa. Como teníamos algunos compromisos retrasados decidimos acelerar y hemos hecho de un tirón Hondarribia-Santander (93 millas). Todo el camino sopló una brisa del oeste muy flojita que sólo a ratos rolaba al Norte y nos permitía navegar sólo a vela. También a media noche prevaleció el terral (viento de tierra típico de las noches y que para nosotros era Sureste) que nos permitió navegar un par de horas sólo a vela. El resto del recorrido fue con la mayor y el génova portando un poco y con el apoyo del motor a pocas revoluciones para generar viento aparente. Salimos de Hondarribia ayer a eso de las 12 y hemos llegado a Santander hoy a las 11.

La noche fue muy tranquila y os pongo una foto del precioso anochecer y otra de la plataforma Gaviota por la noche, que si no la conoces parece un espectro del otro mundo.

Al amanecer se nos paró el motor de golpe, signo inequívoco de que has atrapado algo con la hélice. Lo sacamos y en efecto habíamos pillado una red de pesca. Avería típica en el mar que con un fueraborda se resuelve en pocos minutos, pero con motor central puede ser motivo para solicitar un rescate. Si el mar esta tranquilo puedes intentar quitarla buceando, pero si hay olas es muy peligroso porque tienes que colocarte debajo del barco y una ola puede dejarle caer con todo su peso sobre la cabeza.

Por suerte la red debía llevar poco tiempo en el mar. Cuando llevan unas semanas o meses vienen cargadas de cangrejillos, otros crustáceos, todo tipo de larvas y pececillos que se esparcen por el barco y luego tienes que perseguir uno a uno para devolverlos al mar, y dejan un olor a pescado que tira para atrás.

Finalmente llegamos al puerto de Santander y ya estamos de nuevo con nuestras familias. Mañana os haré un balance del viaje en retrospectiva.

Hasta mañana navegantes.

6 comentarios:

Charo dijo...

¡¿Ya en Santander?! No me lo puedo creer, ¡la vuelta se me ha hecho cortísima! Debes de estar genial por fin en casa!

Daniel Tribaldos dijo...

Me alegro, bienvenidos de nuevo a casa, un saludos, Daniel.

Anónimo dijo...

Muchas felicidades!! Menudo viaje! Os he ido siguiendo prácticamente al día, habéis sido una de las pequeñas alegrías del día. Ahora a descansar un poco, aunque sea trabajando.

Un abrazo
Fernando
Tonic 23 "Bambou"

PD: te llegaron las fotos de los refuerzos del espejo de popa?

corto_maltes dijo...

Hola Fernando. Gracias por tus ánimos. Sí que me llegaron las fotos, te contesté con un privado. Estoy valorando la posibilidad de dejar el motor con dos anclajes: uno en popa para la mayoría de los meses del año, cuando navego sólo por la bahía y que permita dejerle fuera del agua en el atraque, y conservar el del pozo para las travesías, que me da más seguridad.

Un abrazo

Anónimo dijo...

Pues no me llegó el privado!
Creo que tu opción es lo más acertado. Así, en travesías te podrías poner en el soporte de popa un mini de 2CV que podría servirte puntualmente para cuando falle el ppal y para un posible chinchorro. El otro día, por primera vez me falló mi Honda 10CV y tuve que levantar fondeo a vela (por supuesto con viento de mar que empujaba a la cercana tierra) y entrar hasta el amarre a vela. Todo perfecto, pero en otras condiciones de meteo, hubiera agradecido ese 2CV.
Respecto al chinchorro, comentarte que el de 2.3m que llevo cabe perfecto en proa y permite navegar a vela. Para mi es obligatorio, pues llevo habitualmente a los niños, y cuando fondeamos nos da mucho juego a todos.

un abrazo

fernando

corto_maltes dijo...

También te comento que el inflable de juguete que hemos llevado en este viaje ha cumplido su cometido a la perfección y doblado en su bolsa cabe en el tambucho de popa, dejándome la cubierta libre. Yo no me imagino haciendo en proa una maniobra con el espí, o con el fondeo, con un anexo de 2,3 metros en la cubierta. Ya probé uno que me dejaron de prueba y lo descarté por eso.

Un saludo.