Visitas:

sábado, 20 de junio de 2015

El día más larguísimo.

Hola navegantes. Ayer salimos muy temprano del puerto de Arcachon con dirección a Royan. Sobre la carta poco más de 60 millas en dirección al Norte. Pero como suele pasar en estos casos el viento vino de morro durante toda la travesía y los bordos inevitables en la navegación de ceñida transformaron las 60 millas en 92 reales. Total que pasamos una noche en el mar. La primera mitad la hicimos sólo a vela dando unos bordos interminables paralelos  la costa, pero a partir del atardecer el viento que inicialmente había sido del noroeste, se fue afianzando en el norte viniéndonos justo de cara. Así que la segunda mitad de la travesía, concretamente toda la noche, la hicimos a la francesa es decir con el motor y la vela mayor. También esta vez afinamos mucho porque después de más de 24 horas en el mar conseguimos llegar al estuario del Garona en las condiciones perfectas, es decir al final de la marea creciente para que nos metiera del Interior del estuario. El amanecer nos regalo una salida de sol preciosa que compensó la dureza de la travesía.

Posteriormente nos hemos enterado de que la cartografía que traíamos ya no sirve. En efecto, los movimientos de arena han modificado tanto los fondos marinos que el antiguo Paso del Noroeste ha sido cerrado y se ha creado uno artificial a base de dragado que llaman el paso del Nordeste. Por suerte nosotros hemos utilizado el paso del Sur que no se ha modificado, yo ya le conocía de cuando desembocamos aquí en la vuelta a España tras el canal de Midi, y todo transcurrió con normalidad.

Nos hemos quedado en la marina de Royan, que tiene un mostrador muy curioso con forma de casco de barco. Hoy se ha despedido Mario, que vuelve a Murcia, y yo continúo la navegación sólo con Alicia. El día ha sido lógicamente de dormir, descansar, y muchas gestiones de intendencia. Después de uno de estos zafarranchos en el barco se convierte en algo muy peculiar, y eso forma parte también de la vela. Limpiar y secar la ropa, el barco, reponer todo lo del supermercado, la gasolina y el agua, etcétera. Por eso hemos dedicado el día a estas cuestiones, y mañana nos lo vamos a tomar de descanso para conocer esta ciudad. A partir de el lunes seguiremos nuestro vagabundeo náutico hacia el norte.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Me alegro de que llegarais sanos y salvos. Precioso amanecer por cierto.
Un beso. Lucas