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sábado, 27 de junio de 2015

Dos formas de navegar a vela.

Hola navegantes.

Alicia y yo hemos dedicado el día a conocer la isla de Yeu en las minibicis. Salimos de Port-Joinville temprano porque queríamos recorrer todo su perímetro, más de 20 km por pistas de todo terreno más que de bicis, como podéis ver en una de las fotos. Fuimos al antiguo faro de Point du But, donde podéis ver la peligrosidad de esta costa: más de una milla mar adentro hay unos bajos rocosos que en esta ocasión, por suerte, están señalizados con una marca cardinal oeste. Pero os aseguro que unos kilómetros antes había otros igual de peligrosos sin señalizar.

La foto de la vaca es una pura curiosidad: aquí las tienen con un candado y una cadena al cuello. ¿Será para que no las roben por la noche?. El campano lo llevan colgado de la cadena.

También fuimos al puerto de La Meule, en la costa sur, el más típico de Yeu. Es muy pequeñito pero precioso, entre dos acantilados de rocas y presidido por una Capilla, la de Nuestra Señora de la Buena Nueva. Todo el entorno esta con las típicas casetas de pescadores donde guardan sus aparejos, cada una con su fachada personalizada. También hay un antiguo castillo en ruinas.

Al volver a Port-Joinville pude resolver una de esas tonteriucas que a los navegantes a veces nos traen de cabeza. Al iniciar esta navegación se me rompió "mi taburete", y tuve que tirarlo. Me servía para fregar y cocinar sentado en lugar de estar de pié y encorvado, porque la altura del Corto Maltés no da para estirarse dentro. Pues llevo todo el mes echándolo de menos y sin haber tenido ocasión de sustituirle. Hoy por fin he encontrado uno que me sirve y creo que la calidad del viaje para mi espalda va a mejorar mucho.

Y por fin el hecho que da explicación al título: Cuando salía de ducharme ví llegar a dos catamaranes enormes que obviamente se quedaron en el pantalán de acogida porque dentro del puerto no cabían. Les estaba esperando una furgo de una empresa de catering con una cena de marisco y en un plis-plas les instalaron unas mesas con mantel y todo en las cubiertas de proa para una cena "informal" a bordo. ¿Creéis que si ayer nos hubiéramos quedado nosotros en el pantalán de acogida y hoy hubiéramos sido sus vecinos de pantalán nos hubieran invitado?.

Hasta mañana navegantes


2 comentarios:

Anónimo dijo...

El Corto Maltés también merece una foto cada día en su lugar de atraque. Tan pequeño y tan grande a la vez!!
M. Galan

Anónimo dijo...

Si señor, muy guapa Alicia, que por fin sale en las fotos.

Un beso. Charo.