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martes, 31 de marzo de 2015

Protección del quitamiedos.

Este verano en Bretaña tendremos que fondear o coger boya en muchos puertos y rías a escasos metros de la orilla, sin poder llegar al mismo muelle debido a las mareas que los dejan en seco. El fondo de las rías está tan sucio y fangoso que más vale desembarcar mientras aún tienen un poco de agua, y hacerlo en un bote que andando por el fondo. Como el Corto Maltés es muy pequeño no le cabe una zodiac clásica, y vamos a llevar un botuco inflable de playa. Pretendemos estibarlo hecho un rulo en la proa, donde en la vuelta a España llevábamos la tabla de surf. 

Para que que no se caiga al agua al navegar hemos tenido que hacer una protección del quitamiedos. Habitualmente se coloca una red entre el quitamiedos y la regala, porque suelen utilizarla sobre todo los que navegan con bebés o con perros o gatos, para que no se caigan al asomarse. Nosotros lo hemos hecho con una simple filástica, haciendo un zig-zag entre el quitamiedos y la regala. Ya lo probamos en el barco anterior, que era aún más pequeño, y aguanta bien el peso de una persona adulta que se caiga en la cubierta de proa:


 Además da más seguridad para las maniobras en proa con el espinaker, porque impide que se caiga al agua al arriarlo. Ya os contaremos qué tal resulta el invento.