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viernes, 22 de agosto de 2014

¿Quién era Corto Maltés?.

Para los que no lo hayan oido nunca, un personaje de cómic de Hugo Pratt, una mezcla de héroe y antihéroe con un perfil muy atractivo.

Hugo Pratt ideó la figura de Corto Maltés como nacido el 10 de julio de 1887 en La Valeta (Malta). Su padre era un marino británico procedente de Cornualles y su madre era una gitana, apodada "la niña de Gibraltar", nacida en Sevilla. Debido al Origen de su padre, Corto Maltés era súbdito británico, pero vivió buena parte de su infancia en Córdoba. Una amiga de su madre, una gitana llamada Amalia, se interesó por leer el porvenir del joven en la línea de la fortuna de su mano pero se dió cuenta de que Corto no poseía esa línea. Eso hizo que el muchacho se impresionase mucho y decidiera hacerse su propio destino. Con la cuchilla de afeitar de su padre se hizo una línea de la fortuna a su gusto. 

 En el año 1900 Corto Maltés viaja a China, en plena guerra de los Boxers (Junio-Agosto, 1900) y realiza su primera acción bélica destruyendo un cañón. Corto Maltés contaba entonces con trece años de edad. En la revuelta de Manchuria, a finales del año 1904, durante la guerra ruso-Japonesa (febrero 1904- Septiembre 1905) contrae amistad con Jack London que era entonces corresponsal de guerra. Conoce también a Rasputín, un desertor de la armada zarista, con el que se embarcará hacia África en busca de las minas de Oro de Etiopía. Pero se produce un motín en el barco y acaban yendo hacia Argentina, donde arriban en 1905.

  En 1907 Corto está en Italia, donde conoce a un tal  Djougatchvili, el futuro Stalin, que era entonces un modesto portero de un hotel. Gracias a esta amistad, Corto saldrá sin perjuicio de un mal paso, 14 años después, en “La Casa Dorada de Samarkanda”

  Vuelve a Argentina en 1908,  donde se reencuentra con Jack London. Entre 1908 y 1913 Corto hace escala en Marsella, en Túnez, en Las Antillas, va a Nueva Orleans, a la India y de Nuevo a China. Corto es en 1910 oficial de segunda en el Bostonian, un navío que hace la ruta entre Boston y Liverpool. A bordo del mismo Corto emprende la defensa de John Reed, futuro dirigente de la internacional comunista, que entonces no era más que un grumete, acusado por el capitán del barco de haber provocado la muerte de otro grumete. Corto consiguió demostrar la inocencia de Reed a la hora del proceso pero pagando el precio de pasar a formar parte desde entonces de la "lista negra" de capitanes. 

  Por lo que Corto se convierte en un pirata. En el año 1913 trabaja para el misterioso "Monje" en el Pacífico Sur. El 31 de Octubre se amotina la tripulación de Corto (con el fin de robar el armamento que transportaban) y es abandonado en medio del mar flotando a la deriva crucificado en una plancha de madera. A la mañana siguiente es rescatado por Rasputín, que también forma parte de la organización secreta del Monje. Una vez llegan a la imaginaria isla de la Escondida (169º de longitud oeste y 19º de latitud sur) Corto Maltés y sus compañeros se enteran del comienzo de la Guerra en Europa. Comenzarán así a traficar carbón en beneficio de los barcos alemanes. En esta aventura se ven implicados también Pandora y Caín, dos jóvenes primos que son rescatados por Rasputín. Y un día cualquiera de Enero de 1915 Corto Maltés y Rasputín dejan La Escondida en dirección a la isla de Pitcairn. 

   Comienzan entonces las aventuras sudamericanas. En 1916, en compañía del profesor de la Universidad de Praga Jeremías Steiner y de un joven llamado Tristán Bantam, en Brasil va a Salvador de Bahia y a la desembocadura del Amazonas. En 1917 se traslada a Saint-Kitts en las Antillas, a las Honduras-Brtiánicas (Belice), a Maracaibo en Venezuela, a Honduras, a las Barbados, entra en el delta del Orinoco y en la selva amazónica peruana.

  En 1917 Corto atraviesa el Atlántico y llega a Europa (Venecia). Después va al mar Adriático durante la batalla de Carporetto (24 Octubre 1917) a Dublín dentro de una Irlanda en lucha por la independencia, y a Stonehenge, en Inglaterra, en medio de las hadas y los cuervos charlatanes en el título “Sueño de una mañana de invierno”. En la primavera de 1918 Corto se halla en Francia donde asiste el 21 de Abril al final del Barón Rojo, abatido en el cielo. Las playas del mar del Norte ponen el fin a “Las Célticas”. 

  Cuando comienzan “Las Etiópicas” han pasado unos 12 meses como mucho, Corto Maltés se encuentra en Yemen. Cush el Guerrero Danakil, hace su aparición dentro del primer episodio “En el nombre de Alá compasivo y misericordioso”. El 13 de Septiembre pasa a la Somalia Británica, en “Un tiro desde las chumberas”. Vuelve a Etiopía (en “De otros Romeos y de otras Julietas”) y después realizará una incursión en el África Oriental alemana junto a los hombres leopardos. 

  Vuelve a Hong-Kong, donde vive en un barrio "de mala fama, en la parte baja... una zona llena de ladrones y de mujeres guapas". Corto se entera del final de la guerra el 11 de Noviembre de 1918. También se encuentra allí Rasputín, dentro de un gran impermeable, impaciente por vivir nuevas aventuras. Así comienza “Corto Maltés en Siberia”. Comandados por una sociedad secreta china, Las linternas Rojas, parten en busca de un convoy cargado de oro propiedad de la familia imperial rusa. Pero no será tarea fácil, porque es transportado en un tren blindado bajo el mando del almirante Kolchak. En 1919, Corto llega a Shangai, tras atravesar tres fronteras: Manchuria, Mongolia y Siberia. Una zona bastante problemática durante esta época, porque es el lugar de enfrentamiento entre los bolcheviques y las tropas de Rusia mantenidas por las potencias occidentales. Corto vuelve a encontrarse con  Von Ungern-Sternberg, el barón loco, siempre buscando la gloria en sus locuras. Tras la destrucción del tren del general Tchang en febrero de 1920 Corto vuelve a su casa de Honk-Kong. Ésta aventura asiática termina dentro de la provincia china de Jiangxi, en abril de 1920. 

  Tras volver de Asia, Corto Maltés hace escala en Venecia entre el 19 y el 25 de Abril para vivir una historia que parece sacada de una obra de teatro: “Fábula en Venecia”. En la siguiente aventura aparece en Rodas en busca de un nuevo tesoro. Corto llega a la isla del mar Egeo en Otoño. Aquí comienza un nuevo periplo a través de Asia  que le conducirá desde las costas turcas a las montañas afganas. Durante cerca de un año Corto parte a la búsqueda del tesoro de Alejandro el Grande. Desembarca en Adana, atraviesa Turquía hasta Van tras cruzar Azerbajian. Ahí es detenido por los soldados de la Armada Roja, se libra de ser fusilado por un comisario del pueblo un tanto expeditivo gracias a una llamada de teléfono a Stalin, a quien Corto había conocido años atrás. A continuación Corto atraviesa el mar Caspio y se reencuentra con Rasputín dentro del emirato de Boukhara. En Tadjikistan, los dos protagonistas serán testigos de la muerte de Enver Pacha, el 4 de Agosto 1922. Finalmente llegan a Afganistán donde se encuentra el tan buscado tesoro. “La casa dorada de Samarkanda”  llega a su fin cuando Corto y Rasputín atraviesan la frontera de Pakistán en compañía de una colonia de soldados británicos.

  Junio de 1923, Corto Maltés está en Argentina. En “Tango” investiga la desaparición de Louise Brookzowyc, quien había aparecido en "Fábula de Venecia". Él deberá tener cuidado con la organización "Warsavia", una red de prostitución para la que trabajaba la joven mujer. Corto se reencuentra con Butch Cassidy y Esmeralda, viejos conocidos y acabará con Estévez, el jefe de la policía responsable de la muerte de Louise. Deja Argentina la noche del 20 de Junio.  

  En 1924, Corto Maltés se pasea por los cantones suizos, recogido en “Las Helvéticas”. Con el profesor Steiner va a Montagnola junto al escritor Herman Hesse. A pesar de su escepticismo, Corto se confronta con la imaginación suiza. Soñando bebe el  filtro de Paracelso y se vuelve inmortal. Nos queda la duda... ¿Era de verdad un sueño?  En 1925 Corto Maltés, invitado por Leví Columbia, parte en busca de la Atlántida, el continente de Mú junto a Rasputín, en lo que sería la última aventura de Corto publicada. En Diciembre de 1928 Corto se encuentra en Harar, Etiopía, acompañado del novelista Henry de Monfreid y del paleontólogo y teólogo Teilhard de Chardin.

En 1936 se alista en las Brigadas internacionales y es partícipe por última vez de aventuras románticas en la guerra de España. En 1941, Cush dentro de la obra "Los Escorpiones del desierto" cuenta: "parece ser que desapareció durante la guerra de España". Pero desaparecer no quiere decir morir. Por otra parte Corto no muere durante la guerra de España. Así es la voluntad de Hugo Pratt, una voluntad mantenida a lo largo de sus numerosas entrevistas. Y el lector no puede dudar debido al comienzo introductorio de “La Balada del mar salado” donde aparece una pequeña carta fechada en 1965 que hace referencia a otra carta previa, firmada por Pandora en la que se cuenta que Corto y Tarao viven en la costa, y que son como tíos para los hijos de Pandora. También comenta que Corto se encuentra muy afectado por la muerte de Tarao "veo al tío Corto ir a sentarse solo al jardín, frente al mar, con la mirada perdida..." 

"En un mundo donde todo es electrónico, donde todo se encuentra calculado e industrializado, no hay lugar para un tipo como Corto Maltés" terminó confesando Hugo Pratt.

2 comentarios:

lourditascustom dijo...

Todavía sigue habiendo lugar para un tipo como Corto Maltes

http://www.lourditascustom.es/blog/corto-maltes-figura-articulada-escala-110-madelman-custom/

Saludos

Raquel

corto_maltes dijo...

Hola Raquel, he visitado tu blog y me he quedado impresionado de tu trabajo. Y encima compartimos profesión y vivimos tán cerca. He dejado un comentario en tu blog, contéstame cuando puedas.
Un abrazo y ojalá nos conozcamos pronto.
Alvaro.