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domingo, 8 de junio de 2014

La noche de Walpurgis.

Ya estamos en Arcachon, pero la travesía fue de aúpa. En efecto, sólo faltó que Walpurgis, el conde Drácula o el hijo de Chucky aparecieran en la noche a estorbarnos en alguna maniobra. Salimos de Anglet a primera hora de la tarde, después de izar la bandera de cortesía de Francia:


Estaba anunciada una galerna para esa tarde-noche, con vientos de fuerza 7-8 en la costa española del Cantábrico. Con ese pronóstico habitualmente no se nos ocurre salir, pero a la costa de las Landas sólo le iba a afectar con vientos del Sur de hasta 26 nudos (fuerza 6), que como nos impulsarían por la popa iban a ser muy favorables y de los que ya tenía experiencia con este barco en la costa de Portugal durante la vuelta a España. Además en los vientos de popa la velocidad del barco (en la misma dirección que el viento) disminuye el viento aparente. Como con ese viento pensábamos hacer 5-6 nudos, el viento que “sentiríamos” sería sólo de 20 nudos (fuerza 5) que es muy llevadero.

Salimos de Anglet con vientos del Este, que no era lo anunciado y ya nos hizo sospechar. Pasamos por Capbreton dos horas y media después y la falta de concordancia con el pronóstico nos hizo dudar si entrar allí a esperar a ver qué pasaba, pero decidimos seguir. A media tarde el viento cambió con una única racha del SE que levantaba espuma del mar, y que nos hizo quitar la mayor y seguir sólo con el Génova enrollado al 50%. Pensamos que ya estaban aquí los anunciados del Sur y que llegaríamos hasta Arcachon sólo con el Génova en empopada. Incluso el GPS nos daba hora de llegada a las 4 de la madrugada, y como no podríamos pasar las bocas de Arcachon hasta las 11 (con la pleamar) dudábamos qué hacer, si reducir aún más vela para navegar más despacio o seguir así y luego en Arcachon aguantar 7 horas a la capa.






Pero esa racha fue la única vez que sopló del Sur, pues enseguida se paró el viento y nos quedamos encalmados. Y al principio de la noche fue la hecatombre, porque salieron vientos del Norte (justo de cara), que no estaban anunciados, fuertes y racheados, acompañados de tormentas con aparato eléctrico, y lloviendo cuerdas de agua, que no pararon hasta las 7 de la mañana. A motor era imposible avanzar, y a vela derivábamos tanto que en el peor momento de las tormentas, dando bordos, no avanzábamos hacia el Norte más que 0,6 millas a la hora. Estuvimos pensando muy seriamente dar media vuelta y con el viento de popa volver a Bayona para intentarlo otro día. Aquí veis el aspecto del cielo y la sombra de Walpurgis intentando asustarnos:



Finalmente no nos rendimos y, apenas sin dormir, alcanzamos la boya de recalada de Arcachon por la mañana, media hora antes de lo previsto, lo que no está nada mal para las circunstancias.



Contactamos con el Faro de Cap Ferret y nos dijeron que teníamos paso libre y que siguiéramos el balizamiento, que acababan de cambiarlo. En efecto, los bancos de arena de la entrada a Arcachon cambian cada año con los temporales de invierno, y modifican el balizamiento de la canal cada año. Fijaos la diferencia entre el rumbo que llevábamos siguiendo las boyas en el agua (la señal del barquito) y las boyas que había cuando compré la cartografía hace 2 años para la vuelta a España: el canal se ha desplazado 1 Km. hacia el sur.


Tened en cuenta que fuera de la canal hay olas rompientes hasta en los días más tranquilos. Si hubiéramos seguido la canal que marcaba la cartografía por no haber visto las boyas (por ejemplo, entrando de noche, que por eso está prohibido) habríamos caído en estas rompientes:


Además nos encontramos con una nueva isla que no estaba en la cartografía. El antiguo Banco de Toulinguet, al Sur de Cap Ferret, que antes era una zona de bajos fondos, ha emergido hace 2-3 años por los aportes de arena y ahora es una isla arenosa, como El Puntal de Santander, donde la gente desembarca para pasar el día. Al fondo la Duna de Pilatos:



La bahía es tan grande que después de pasar por las bocas de Arcachon tardamos casi 3 horas en alcanzar el puerto, y eso que está nada más entrar a la derecha. Al contactar con la marina para pedir entrada y ver que era un barco español, me preguntaron que si venía “del Océano”. Creí no haber entendido la pregunta y pedí que me la repitiera, pero sí, era eso, que si veníamos del Océano. Para ellos su bahía es como una piscinita, y lo que hay fuera, aunque no sea más que el Golfo de Vizcaya, para ellos es “el Océano”. La pregunta tiene su lógica y nos favorece mucho, porque viniendo del Océano tienes una noche gratis en la marina, y preferencia sobre los locales si hay escasez de plazas libres. Algo muy a tener en cuenta en verano. Y haremos uso de nuestra preferencia. Al fondo, el pueblo de Arcachon:



El primer día en puerto lo dedicamos a dormir, ordenar el zafarrancho del barco, y preparar las despedidas y los acogimientos. Mario se vuelve a España y embarca Ana. Ahora empiezan 2 semanas de vagabundear por esta preciosa bahía de la que os iremos contando cosas. Por ejemplo la historia de esta ballena, cuando nos enteremos de ella:



Hasta pronto Mario. Un saludo a todos.

1 comentario:

Fernando - Andua dijo...

Un relato de primera, felicidades por la travesía Alvaro.

Lo mio no tiene remedio, ja ja ja tenía olvidado que te ibas a quedar por allí arriba unos cuantos días.

Hoy nos hemos ido con Marta siguiendo la costa francesa hasta cerca de Bidart un poco antes de Biarritz. Había calculado que si el viernes llegabas a Arcachon el domingo podrías estar volviendo...
Y ahí estaba yo esta tarde llamando al Corto Maltés por el canal 16... cada media hora he lanzado una llamada esperando una respuesta,¡¡ pero seré zoquete !!

Bueno, espero que tengáis una buena estancia por tierras galas. A ver si podemos vernos a la vuelta. Ya me gustaría poder salir a recibiros con Zaldi...