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miércoles, 22 de mayo de 2013

Lloviendo cuerdas.

Así está Santander, y así estaba el año pasado cuando hace exactamente 365 días Luis y yo salíamos para la vuelta a España. De verdad, creo que tuvo más mérito echarse al mar con esta climatología que pensar en las 2.500 millas que teniamos por la proa. ¿Qué hemos hecho para merecer esto?.

jueves, 16 de mayo de 2013

Dibucarta de aniversario.

La semana que viene hace un año que salimos de Santander hacia el Oeste para dar la vuelta a España. Esta dibucarta es un regalo de aniversario y tiene premio para el que la traduzca. ¡Animaos!.


martes, 7 de mayo de 2013

Ale-hop

Aquí está el pequeño valiente con el lifting hecho, para aguantar un año más:


























En otro foro están discutiendo si los barcos antiguos de segunda mano dan buen resultado o no. Este tiene 28 años y está en su mejor forma, ya lo creo.

lunes, 6 de mayo de 2013

La patente aguantó las 2.500 millas...

Hoy hemos sacado el barco a carenar y nos temíamos encontrar la obra viva llena de todo tipo de moluscos y caracolillos. Durante la vuelta a España buceamos varias veces el casco para ver cómo seguía y nos daba la impresión de que se había desprendido toda la patente, que es del tipo autopulimentante que va activándose, pero a la vez desprendiéndose, con el roce del agua. Como el año pasado hicimos sólo en la vuelta a España 2.500 millas, en vez de las alrededor de 500 habituales, era lógico esperar una auténtica selva pegada al casco. Pues ya veis que no:


Ahora estamos preparando el barquito para las navegaciones con los niños del grupo de vela Carpe Diem, y mañana os enseñaremos cómo ha quedado con su nuevo lifting. Gracias a Roberto Balaguer, al artista responsable de tanto bueno.

sábado, 4 de mayo de 2013

Un viaje se hace siempre 3 veces...

“Un viaje se hace siempre tres veces: una primera en sueños, en la imaginación, sobre los mapas. Una segunda a lo largo de las carreteras, en viejos autobuses, en estaciones esperando hipotéticos trenes, en albergues polvorientos y en radiantes bosques. Y finalmente una tercera e interminable vez en el recuerdo, en la presencia de instantes que continuarán indefinidamente y que nada ni nadie podrán nunca borrar”.

Elisabeth Foch.