Visitas:

jueves, 16 de agosto de 2012

¡Vuelvo a ser el que era!




Hoy estamos en Pauillac, donde hemos vuelto a arbolar el barco. Lo hemos hecho con una gruita pequeña que podéis ver al fondo de esta foto (lo que se ve en primer plano es la boya roja de babor que tiene la forma nada menos que de botella de vino de Pauillac, una denominación muy famosa en esta comarca):


El de la grúa se ha limitado a levantar el palo, el trabajo lo hemos hecho nosotros en 10 minutos. Vamos cogiendo práctica. Nos queda el ajuste fino de la jarcia y envergar las velas, que haremos más tarde. Nos hemos dado prisa en venir a la oficina de turismo, porque tiene wifi gratis, nos han dado una botella de vino como la de la foto (pero un poco más pequeña) como regalo, y además hay una degustación de vinos de esta región a la que vamos a asistir en cuanto terminemos.

La navegación de Burdeos a Pauillac ha sido muy interesante. En primer lugar, nada más salir de Burdeos, hemos atravesado las obras del nuevo puente que están construyendo. Va a ser levadizo pero distinto de los que conocemos. El tramo central se va a elevar por ambos extremos como un ascensor.


Lo raro es que lo van a abrir sólo 60 veces al año (una a la semana), lo que nos parece muy poco. ¿Será que la navegación no da para más?.

Todo el viaje ha sido con una corriente a favor de 5 nudos, por la marea vaciante. De hecho hemos tenido que ir "frenando" para no llegar a Pauillac a media marea, porque la entrada al puerto es perpendicular al río y la corriente de lado dificulta la entrada. Pero frenamos demasiado y llegamos en plena bajamar, con poca altura de agua, con lo que la entrada fué de infarto: había que ir derecho a la playa a dos metros del muro del espigón, y en el último momento girar 180 grados a estribor. Eso con la orza subida es una lotería, porque el barco respode como quiere. Además dentro del puerto sigue habiendo corriente, porque los espigones no son completamente cerrados y dejan pasar una parte de la fuerza de la marea.

Por el camino nos cruzamos con un mercante cargado con piezas del Airbus, que se construye en Burdeos:


También con un velero despistado al  que desde lejos vimos que navegaba fuera de la canal. Naturalmente acabó varando y allí se quedó incrédulo a esperar las 12 horas reglamentarias, hasta que vuelva a subir la marea.

Y finalmente desde lejos vimos algo parecido a un submarino varado. Al acercarnos resultó ser una isla con esa forma, os la enseñaremos mañana.

Hoy se han ido las chicas a Santander. Ya las echamos de menos, pero esta vez esperamos que la separación sea corta. Mañana iremos a Port Medoc, en la salida del estuario de la Gironde, y pasado mañana iniciamos el descenso a España.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Yo creo que el Airbus se construye en Tolouse, no en Burdeos

Anónimo dijo...

Efectivamente la planta de montaje del Airbus 380, Jean-Luc Lagarderè, está en Toulouse.

kurrin dijo...

Animo con los dos tramos de laaaargas playas que teneis ahora. Donde fondeareis?


corto_maltes dijo...

Se construirá en Toulouse, pero desde luego algunas piezas entran por el Garona. La foto de ayer era de un carguero entrando hacia Burdeos.

Respecto a lo que comenta Kurrín, por desgracia no hay donde fondear y nos hemos preparado para dos etapas de unas 60-70 millas. Una hasta Arcachon y otra hasta Capbreton o Hendaya. Pero como en estos puertos a veces no se puede entrar por el oleaje o la marea, también vamos praparados para hacer una etapa larga navegando por la noche.