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domingo, 5 de agosto de 2012

Se acabó el estrés.

Hola navegantes. Hoy estamos en Toulousse, donde por fin podemos reanudar el blog para contaros las últimas etapas. El 3 de agosto estuvimos en Carcassonne, y el día 4 en Castelnaudary, donde nos quedamos justo antes de pasar su esclusa cuádruple porque llegamos fuera de horario:


























A pesar de ello estábamos cerca de la ciudad y la pudimos visitar por la tarde. Justo encima de las cuatro esclusas está el Grand Bassin, un lago artificial que abastece de agua el canal y donde está situado el puerto. En este lago vimos de cerca a tres coipos o "ragondins", y así de cerca no nos parecieron tan agradables, porque parecen una rata gigante, sin embargo estéticamente el lago es precioso:


Para pasar las esclusas hemos encontrado un método muy práctico. Uno va en bici, deja atrás al barco y le está esperando con la esclusa abierta. Se ahorra un tiempo precioso y se evita que ocupa le esclusa uno que vaya en dirección contraria.


Aunque os parezca mentira, ayer llegamos al punto más alto del canal (190 m.), que es donde el río Narouze, que alimenta el canal viniendo de la Montaña Negra, se une con el mismo. El Corto Maltés nunca había navegado a tanta altitud. A partir de este punto sus aguas se vierten por un lado al Atlántico y por otro lado al Mediterráneo, y para nosotros empezó el trayecto descendente. Hasta ahora entrábamos en una esclusa vacía:


que empezaba a llenarse desde la esclusa superior entrando agua con una fuerza impresionante:


teniendo cierta dificultad mantener el barco quieto y sin que golpee con la pared de la esclusa en mitad de esa corriente. A partir de ahora entramos en una esclusa llena:


que se va vaciando suavemente y sin turbulencias, pudiendo dejar el barco casi suelto. Se acabó el estrés.

Ayer tuvimos un desagradable incidente en una esclusa porque el esclusero nos hizo esperar una hora para que pasara un barco de pasajeros, que son prioritarios. Perdimos un tiempo muy valioso porque las esclusas solo funcionan hasta las 19 horas y nos tuvimos que quedar en Gardouch, un pueblo muy pequeño y sin mucho atractivo, y además nos cayó una tormenta con aparato eléctrico que no paró en toda la noche.


Por fortuna hoy hemos recuperado el tiempo perdido, ya que en bajar las esclusas se tarda menos que en subirlas y había poco tráfico de  barcos, llegando a Toulousse a primera hora de la tarde. Aquí hay gente muy esnob, fijaos algunos lo que llevan en el barco:


En Toulousse, en relidad hemos finalizado el Canal de Midi y a partir de mañana entramos en el Canal Lateral del Garona que nos lleva hasta el Atlántico.

Ayer salió en el periódico La Depeche Du Midi el reportaje de que os hablamos. Lo podéis ver en:

http://www.ladepeche.fr/article/2012/08/04/1412974-trebes-la-vuelta-de-l-espagne-en-bateau.html

Nos estamos haciendo famosos entre los escluseros.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Menudo viaje .
Es mi lectura del verano. Entretenido ameno.
Como cosa curiosa ¿cuanto calado tiene el canal en el centro y las orillas ?. Os dan información o planos al daros el permiso?
Espero veros en el cantábrico.
Al

Anónimo dijo...

Hola navegantes. Soy Gerardo, de IU, Luis me conoce. Que sepáis que, como otra mucha gente, estoy siguiendo con enorme interés toda vuestra aventura a través del blog. Es un placer seguir todas vuestras andanzas a bordo del Corto Maltés. Un saludo y ánimo, que ya os queda poquito para regresar a la tierruca.

Anónimo dijo...

Hola Álvaro, Luis y Cia. Es un verdadero deleite seguir vuestra aventura y ver como os crece la barba día tras día. Vuestra imagen de marineros de "tierradentro", turístas escluseros, contrasta mucho con las imágenes de las primeras etapas cantábricas...pero pronto volveréis al "meneo" (Manuel G.)