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viernes, 24 de agosto de 2012

Lo conseguimos.


El miércoles 22, a los 3 meses justos de la salida, salimos de Plenzia a las 8 de la mañana para aprovechar la pleamar, y tal como estaba previsto, hicimos un trayecto en línea recta hasta el cabo de Ajo. Como se había anunciado, hubo un viento del nordeste que curiosamente no era la brisa térmica habitual del Cantábrico, puesto que había empezado de madrugada. Pero nos permitió navegar con el espinaker y la vela mayor a rumbo directo, con lo cual llegamos a Santander 3 horas antes de lo previsto. Afortunadamente, había salido a esperarnos Carlos con su barco "Irimi", que tiene ducha en la bañera y nos permitió adecentarnos antes de los abrazos. Aquí véis una foto del Corto Maltés a la altura de la isla de Mouro, la emblemática entrada de la bahía de Santander, y al fondo el Palacio de la Magdalena:

A la hora anunciada entramos en Puerto Chico, donde nos esperaban familiares y amigos:


Aunque parecía tan difícil, al final lo conseguimos:


2 comentarios:

Anónimo dijo...

Enhorabuena amigos. Toda una aventura. Un bello sueño realizado.
Iñigo

Clari dijo...

que lindo que es viajar.. y mas con un buen compañero! esas experiencias que uno lo recuerda toda su vida..
yo recuerdo mi viaje a campo dei fiori, roma con mi nieta, linda aventura