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sábado, 28 de julio de 2012

Esclusas: 50% fallan.

Hoy nos lo hemos tomado con calma, pero a pesar de eso estamos en Narbona. Hemos salido después de comer dedicando la mañana a algunas chapuzas, como pegar el deslaminado entre el mamparo de la proa y el casco, y cambiar el apoyo de popa del palo como os explicaremos después. Hoy ha entrado por fin el viento del N con toda su fuerza. Estábamos dentro del puerto y temíamos no hacer bien la maniobra de salida. Tened en cuenta que el barco sin el palo se comporta distinto a como estamos acostumbrados, y las reacciones al viento lateral pueden ser atípicas. Al final acertamos en la decisión de adelantar algunas etapas para aprovechar el viento del S. Con este viento del N en alta mar no habríamos podido hacer ruta.

Hemos pasado nuestras dos primeras esclusas sin incidentes por nuestra parte. No así en la parte técnica, pues una de las dos (por ahora el 50%) no funcionaba y tuvimos que llamar al técnico, que tardó una media hora en venir y lo resolvió enseguida.

Esta es la imagen de proa que vamos a llevar en la retina las siguientes 2-3 semanas:

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Y este uno de los paisajes de los que ya hemos disfrutado, un campo de girasoles a la orilla del canal:


Nos hemos dado cuenta que la mejor forma de pilotar en el canal es de pié, porque se tiene mejor perspectiva de los paisajes y se ve mejor a los barcos que vienen por los recodos.


También nos hemos dado cuenta de que aunque el palo quedó ayer tan bonito, no era práctico. Estaba a una altura muy baja para nosotros y justo en el medio de la bañera, lo que impedía gobernar de pié y dificultaba la entrada en la cabina. Así que le hemos levantado un palmo y desplazado a babor, mediante un cordel y tirafondos, sin tener que cambiar los anclajes de la "X" que ya estaban muy bien afianzados.


Por el camino a Narbona ya hemos visto cómo son los espacios preparados para amarrarse. Son una especie de muretes de madera que suponemos están puestos para evitar la erosión de las orillas, pero a la vez marcan la zona profunda donde se puede amarrar.


Como íbamos bien de tiempo decidimos llegar hasta Narbona. Nos hemos quedado en el muelle Victor Hugo. La maniobra volvió a darnos un susto porque en el canal navegamos con la orza subida y el timón a la mitad para evitar tocar en el fondo. En estas condiciones el barco se comporta completamente distinto que con la orza bajada, y concretamente le afecta más el viento. Casi no conseguimos girarle en el cauce del canal. Finalmente nos amarramos en una zona del muelle donde no llegan el agua y la electricidad, por eso no sabemos si es de pago o no. Donde sí hay puntos de agua y luz cuesta 10 €/noche (el barco de hasta 7 metros).

Mañana y pasado nos quedamos en Narbona hasta que lleguen las chicas. A la lista de temas pendientes hemos añadido, teniendo en cuenta el comentario de nuestro estilista de Santander que no sabemos quién es, buscar una estilista francesa que nos ponga guapos antes de que lleguen.

1 comentario:

Anónimo dijo...

SEGURO QUE LAS CHICAS LLEGARON YA! PASADLO MUY BIEN, ESOS PUEBLOS FRANCESES TIENEN MUY BUENA PINTA Y NO IMPROVISES TANTO LUIS, Y TRÁENOS A MARIBEL SANITA QUE TENEMOS QUE ACABAR LA CELEBRACIÓN. LA DAS RECUERDOS DE MATI.