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miércoles, 30 de mayo de 2012

La felicidad: 5 nudos y a rumbo directo.

Ya os imagináis por el título que ha sido un día perfecto. Pero antes os tenemos que contar cómo acabó ayer la noche. Después de escribir la entrada anterior, nos dirigimos al barco y ¡no estaba!. Por suerte no había ido muy lejos. Resulta que entró un pesquero enorme (22 metros) a descargar pescado y necesitaba ese amarre. Es habitual en estos casos que los marineros cambien el barco de sitio, pero no nos había pasado nunca. Lo hacen con mucha pericia y sin subirse al barco, sólo tirando de las amarras. Como ya ese sitio tenía mucho jaleo, optamos por ir a un pantalán semiabandonado pero seguro y cómodo, del que se habían adueñado las gaviotas. Así estaba:

Os podéis imaginar cómo estaba el barco por la mañana, pero dormimos muy bien.

Aunque os dijimos que hoy saldríamos tarde, reflexionando sobre lo de ayer y para no cometer el mismo error, optamos por madrugar. La decisión fué muy acertada, pues el viento salió antes de lo previsto, y con más fuerza pero siempre por la aleta (NE), con lo que hemos hecho una travesía extraordinaria y hemos llegado a Fisterra (Finisterre) a primera hora de la tarde.

El Cabo de Finisterre, que a muchos os preocupaba, ha sido perfecto, con sol, viento a favor, visibilidad perfecta. Es uno de los hitos del viaje, junto con el de San Vicente en Portugal, el Estrecho de Gibraltar y el Cabo de Creus. A ver si todos son tan fáciles como este:

Una cosa graciosa son los nombres que ponen a los escollos: Bajo de la Avería, El Bufardo, El Roncudo... El de Finisterre se llama El Centollo, no sabemos si por su forma (no lo parece) o porque alguien se atreve a ir a pescar centollos en él. Es la roca que se ve a la izquierda.


En Fisterra hemos atracado en la parte externa del pantalán rompeolas. Como no hace mucho viento estamos allí seguros. Fijaros qué foto de los medios de transporte no contaminantes:



 Por cierto, el Tonic no es que sea anfibio, o que haya acabado en el faro. Lo que ocurre es que como del teléfono me encargo yo (Luis), pues se nos olvidó apagar el programa que transmite la posición y en Localizatodo aparece un recorrido por el pueblo que termina en el faro.

Fisterra es un bonito pueblo, muy turístico, pero respetando el entorno. No hay bloques de pisos ni adosados en los acantilados como desgraciadamente ocurre en nuestra tierra. Sus ingresos provienen de la pesca. Como nos dijo un lugareño, en Fisterra hay crisis cuando hace mal tiempo y los barcos no pueden salir a faenar durante dias. El puerto es bastante caótico y muy saturado. Está abierto al NE y cuando hay temporal de este sector hay barcos que acaban garreando contra el muelle. Así que algunos tienen de línea de fondeo cadenas de 10 cm.

Finalmente, hemos podido rersolver un problemilla de la tapa del motor. Con los pantocazos se saltaba el cierre y quedaba la tapa suelta, con un ruido muy molesto.

Mañana iremos hasta uno de los puertos de la entrada de la Ría de Arosa, que elegiremos según las circunstancias.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Felicidades por vuestro viaje es muy estimulante.
Que sepais que tenéis la opción de Porto Meloxo para pernoctar, a dos millas aprox.del faro pombeiro hacia el interior de la ría pertenece a O Grove.
Boa proa.

Anónimo dijo...

¡Enhorabuena chicos! Ya habéis dado "la vuelta a la esquina" a España... qué suerte.
La última vez que estuvimos nosotros en el cabo Finisterre, había viento y niebla y no vimos nada.
Seguimos la vuelta todos los días... A Daniel (vuestro grumete) le da vergüenza escribiros, pero le gusta mantenerse informado.
Un cariñoso saludo de parte de la familia De Pablo.

Ikr dijo...

Sois unos tíos grandes !

Ikr.